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Si disfruta con las velas, probablemente le encante la forma en que sus llamas iluminan una habitación a oscuras, crean un ambiente determinado o aportan una sensación de diversión, romanticismo o asombro a su vida. Las velas son un elemento vital en muchos festivales, actos religiosos, cumpleaños y otras celebraciones importantes. Las velas aromáticas en un spa o cerca de un baño de burbujas también pueden ayudar a relajarse y desconectar.

Como la luz del día se acorta durante los meses de otoño, es el momento perfecto para “Candle with Confidence”. He aquí algunos consejos para que todo el mundo utilice las velas con seguridad:

1. Siga las prácticas básicas de seguridad con velas. No deje nunca una vela encendida sin vigilancia y asegúrese de que las velas no estén encendidas sobre o cerca de nada que pueda incendiarse. Mantenga siempre las velas fuera del alcance de los niños y los animales domésticos.

2. Evite que las velas humeen. Antes de encender la vela, recorta la mecha a 1/4 de pulgada antes de cada uso, y asegúrate de colocar las velas lejos de corrientes de aire. Si una vela parpadea o humea continuamente, no está ardiendo correctamente y debe apagarse. Deja que la vela se enfríe, recorta la mecha, asegúrate de que la zona está libre de corrientes de aire y vuelve a encenderla.

3. Cuidado con los portavelas “de fabricación propia”. No todo el vidrio es igual, así que es mejor evitar quemar velas en recipientes de vidrio que no estén específicamente diseñados para velas. Los portavelas de cristal se fabrican específicamente para soportar los cambios de temperatura que se producen al quemar una vela. La cristalería cotidiana no está diseñada para quemar velas.

4. Facilite la limpieza de las votivas. Añada unas gotas de agua al cristal de los portavotivas antes de introducir la vela para facilitar su limpieza. Precaución: No añada más de unas gotas de agua, y no añada agua a menos que tenga intención de quemar la vela inmediatamente después. Con el tiempo, la mecha de la vela podría absorber el agua y no arderá correctamente. Además, nunca utilices agua para apagar una vela.

5. Evite que las velas se decoloren. Evita colocar las velas en lugares expuestos directamente a la luz solar o a una iluminación interior intensa, ya que pueden desteñir si permanecen expuestas a una luz intensa durante un periodo de tiempo prolongado.

6. Guarde las velas con cuidado. Guarde las velas en un lugar fresco, oscuro y seco. Los cirios o velas deben guardarse en posición plana para evitar que se deformen.

7.  Mantenga las velas limpias. Puedes eliminar el polvo y las huellas dactilares de una vela frotando suavemente la superficie con un trozo de nylon o un paño suave seco o ligeramente humedecido con agua.

8. Cuida tus portavelas. Elimine los restos de cera de los candelabros pasándoles agua caliente. Como alternativa, algunos expertos en cuidado del hogar prefieren retirar la cera colocando primero el portavelas en el congelador durante una hora aproximadamente. Esto permite que la cera se encoja y salga fácilmente al sacar el portavelas del congelador.

Siguiendo estos consejos de la National Candle Association, podrás encender tu vela, quemarla de forma segura y estar seguro de que sacas el máximo partido a cada quemada y a cada vela.

National Candle Association

Más información y consejos de expertos en Candles.org.

(BPT)