Muchos consumidores de cocaína y heroína han cambiado las calles de Bogotá por una sala de consumo supervisado de drogas llamada Cambie. Esta instalación, gestionada por la organización sin ánimo de lucro Acción Técnica Social desde junio de 2023, pretende reducir los daños y prevenir las sobredosis entre los consumidores de drogas. Ha tratado con éxito 14 sobredosis con naloxona, lo que indica su eficacia a la hora de proporcionar un entorno más seguro para el consumo de sustancias.

La sala supervisada atiende actualmente a 87 usuarios registrados, de los que un 26% son inmigrantes venezolanos. Los usuarios no sólo reciben jeringuillas y formación sobre inyecciones seguras, sino también orientación sobre la gestión de posibles sobredosis. Amaya, que cree que puede controlar su consumo sin caer en la adicción, aprecia los protocolos higiénicos que se aplican en Cambie, que incluyen la correcta eliminación de las jeringuillas usadas.
La iniciativa se está poniendo de relieve en la Conferencia Internacional sobre Reducción de Daños que se celebra en Bogotá, donde los debates se centran en la evolución de las políticas de control de drogas a la luz de las pruebas obtenidas en los centros de consumo supervisado de todo el mundo. Defensores como Sam Rivera, de Nueva York, subrayan que estos centros fomentan la seguridad pública al permitir a los usuarios consumir dentro de un espacio controlado, en lugar de en zonas públicas donde las jeringuillas desechadas pueden suponer un riesgo para la comunidad.