Un buque de ayuda humanitaria procedente de México y Uruguay llegó el lunes a La Habana con 1.700 toneladas de alimentos, leche en polvo, granos y productos de higiene, mientras Cuba enfrenta un agravamiento de su crisis económica y energética.
Funcionarios cubanos informaron que la ayuda será distribuida entre los grupos más vulnerables, incluidos niños y ancianos, y atribuyeron las dificultades del país al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y al aumento de la presión política desde Washington.

El envío ocurre en un momento de crecientes tensiones entre Cuba y Estados Unidos, incluyendo nuevas investigaciones sobre el expresidente Raúl Castro y amenazas de aranceles relacionadas con los envíos de petróleo a la isla. Cuba ha sufrido severas escaseces de combustible y apagones generalizados tras las interrupciones en el suministro de petróleo desde Venezuela. Residentes que recibieron el barco afirmaron que cualquier ayuda es urgente, ya que muchas familias continúan enfrentando escasez diaria de alimentos, combustible y productos básicos.