Un informe de Human Rights Watch reveló que la administración Trump ha deportado a casi 13,000 cubanos, venezolanos y otros migrantes a México, donde muchos enfrentan violencia de carteles, falta de empleo y acceso limitado a servicios médicos. El reporte señala que muchos de los deportados son adultos mayores que vivieron durante décadas en Estados Unidos, lo que hace más difícil comenzar una nueva vida en un país desconocido.

La investigación, basada en entrevistas realizadas en Tapachula y Villahermosa, encontró que muchos cubanos fueron detenidos durante citas rutinarias con autoridades migratorias y enviados a México sin comparecer ante un juez. Human Rights Watch aseguró que varios deportados viven ahora en ciudades peligrosas del sur de México, donde organizaciones criminales aprovechan su vulnerabilidad y donde obtener refugio legal resulta complicado.
El grupo también pidió a Estados Unidos suspender estas deportaciones y solicitó a México garantizar atención médica, protección y opciones legales para las personas que no pueden regresar a sus países de origen.