Una ajustada segunda vuelta presidencial en Perú dejó al país sin un ganador claro. Con el 94% de los votos contabilizados, el congresista nacionalista Roberto Sánchez obtenía el 50,015% de los votos frente al 49,985% de Keiko Fujimori, una diferencia de apenas unos miles de sufragios.
Las autoridades electorales pidieron calma y señalaron que el resultado oficial podría tardar hasta 30 días debido al lento proceso de conteo, que incluye votos llegados desde 63 países. El próximo presidente será el noveno mandatario peruano en los últimos diez años.

La inseguridad y el crimen organizado fueron las principales preocupaciones de los votantes. Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, centró su campaña en medidas duras contra la delincuencia, mientras que Sánchez, aliado del expresidente encarcelado Pedro Castillo, prometió combatir la corrupción policial y fortalecer la seguridad. Ambos candidatos llegaron a la segunda vuelta con niveles de apoyo relativamente bajos y enfrentan el desafío de gobernar un país profundamente dividido. El ganador asumirá el cargo el 28 de julio para un mandato de cinco años.