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RÍO DE JANEIRO — El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro intenta atraer al electorado femenino con un discurso de mano dura contra la violencia de género. En un reciente acto de campaña, prometió imponer la castración química a violadores y abusadores de menores, una propuesta que recibió fuertes aplausos.

Las mujeres representan el 53% del electorado brasileño y fueron decisivas en las elecciones de 2022. De cara a los comicios del 4 de octubre, Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva buscan conquistar a las votantes indecisas mientras la violencia contra las mujeres alcanza niveles récord.

                                                                         Credito:noticiasAP

Según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, más de una de cada tres mujeres sufrió violencia sexual o de género durante un año, la cifra más alta desde que comenzó el registro en 2017. En 2025, 1.571 mujeres fueron víctimas de feminicidio, también un récord desde que Brasil tipificó este delito en 2015.

Bolsonaro propone, además, ampliar los espacios de refugio para víctimas y crear un asistente de inteligencia artificial que facilite denuncias y solicitudes de medidas de protección. Lula, por su parte, ha prometido ampliar las medidas de protección existentes, incluido el monitoreo en tiempo real mediante tobilleras electrónicas.

Grupos feministas buscan que los candidatos conviertan estas promesas en compromisos concretos. Entre sus demandas están combatir la violencia de género, penalizar la misoginia y aumentar la representación política de las mujeres.

Aunque las mujeres tienen un peso decisivo en las urnas, solo alrededor del 19% de los legisladores y senadores brasileños son mujeres. Activistas y académicas sostienen que transformar el peso electoral femenino en mayor representación política sigue siendo uno de los principales desafíos del país.

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