CIUDAD DEL VATICANO – Miles de personas se reunieron en la Basílica de San Pedro el miércoles para honrar al Papa Francisco, cuya visita pública comienza antes de su funeral. Los visitantes hicieron cola durante horas para ver su ataúd abierto adornado con túnicas rojas y una mitra de obispo, lo que refleja su deseo de una despedida más sencilla. El Vaticano espera que pasen decenas de miles de personas, y posiblemente amplíe el horario de velatorio hasta la noche para adaptarse a la afluencia.

Francisco, que murió a los 88 años, es recordado por su compromiso con los pobres y la inclusión durante su pontificado de 12 años, aunque se enfrentó a las críticas de algunos conservadores. El velatorio público concluirá el viernes, antes del funeral del sábado, al que está previsto que asistan dignatarios, incluidos líderes mundiales. Mientras tanto, los cardenales se preparan para el cónclave en el que se elegirá al sucesor de Francisco.
Mientras continúa el luto, los visitantes expresan el profundo impacto que Francisco tuvo en sus vidas. «Era un padre, un abuelo que se ha ido», dijo Rosa Morghen, de Nápoles, subrayando el dolor común que sienten muchos. Con las medidas de seguridad reforzadas, el Vaticano sigue siendo un punto de encuentro para los fieles que esperan el futuro de su Iglesia.