La Ciudad de México sufrió su ataque más mortífero contra funcionarios públicos en los últimos años cuando el secretario personal y un asesor de la alcaldesa Clara Brugada fueron asesinados a tiros en la colonia Moderna, y las autoridades investigan el móvil.

La alcaldesa Brugada expresó su consternación y prometió que su administración continuaría su lucha contra la inseguridad, haciendo hincapié en su trabajo de larga data con ambas víctimas. El tiroteo se produjo a primera hora de la mañana, cuando las víctimas se encontraban en un Audi en una calle muy transitada; cuatro balas impactaron en el parabrisas y un cuerpo quedó en la acera.
El analista de seguridad David Saucedo sugirió que los asesinatos tenían el sello de un golpe del crimen organizado dirigido a presionar al gobierno de Brugada, cuestionando por qué Guzmán, una figura vital para el alcalde, carecía de un destacamento de seguridad. Por su parte, la ex alcaldesa y actual presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, condenó la violencia y prometió que no habría impunidad, señalando que no tenía conocimiento de ninguna amenaza contra Guzmán. Ambas mujeres son aliadas en el partido Morena y han trabajado juntas en el panorama político.
Los índices de homicidios en Ciudad de México aumentaron ligeramente durante el primer trimestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que pone de manifiesto la preocupación constante por la seguridad y el crimen organizado en la capital. El ataque subraya el peligroso entorno al que se enfrentan los funcionarios públicos y la urgente necesidad de mejorar la protección en medio del aumento de la violencia.