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El regiomontano Daniel Suárez, ex campeón de la NASCAR Xfinity Series, logró una extraordinaria victoria en la Chilango 150, celebrada en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Suárez partió desde la parte trasera de la parrilla en un auto de reserva tras un accidente por la mañana, y luchó en una carrera caótica marcada por múltiples trompos y un gran choque múltiple, demostrando resistencia y habilidad para liderar 19 vueltas y, en última instancia, conseguir su primera victoria en esta serie ante su público. Su emotiva celebración, de pie sobre su coche y gritando en español, subrayó la importancia de esta victoria, no sólo como una victoria en carrera, sino como un momento de orgullo nacional y triunfo personal.

El dramatismo de la carrera se intensificó en los primeros compases con un accidente múltiple causado por el contacto entre el debutante Connor Zilisch, Ty Gibbs y otros, que provocó un gran accidente en el que se vieron implicados 13 coches. Suárez navegó a través del caos, atrayendo los vítores de los aficionados mexicanos que ondeaban banderas y le animaban. Después de un tenso reinicio a 19 vueltas del final, se puso en cabeza en una dramática batalla a tres bandas, y luego luchó contra un desafío tardío de Taylor Gray en las últimas vueltas. A pesar de los contratiempos, incluido un coche dañado en la sesión de clasificación, la determinación y la conducción estratégica de Suárez culminaron en una ajustada victoria por poco más de medio segundo, convirtiéndolo en un día memorable para el automovilismo mexicano.

En la carrera hubo siete cambios de líder entre seis pilotos, lo que puso de manifiesto la competitividad de la prueba. El debutante Zilisch, tras su trompo inicial, se recuperó de forma impresionante para terminar quinto, mientras que otros aspirantes como Austin Hill y Christian Eckes completaron los cinco primeros puestos. Aunque el líder de la serie, Justin Allgaier, sufrió un accidente al principio de la carrera, su ventaja en los puntos sigue siendo considerable, lo que subraya su continuo dominio en el campeonato. La victoria de Suárez no sólo aumenta su clasificación, sino que también enciende el orgullo entre los aficionados mexicanos, marcando un momento histórico en el regreso triunfal de la NASCAR a la Ciudad de México.