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Los fiscales estadounidenses anunciaron que no solicitarán la pena de muerte para los líderes de cárteles mexicanos Ismael «El Mayo» Zambada y Rafael Caro Quintero, ambos acusados de tráfico de drogas y que se han declarado inocentes. La decisión, dirigida por la fiscal general Pam Bondi, se aplica a ambos hombres y a un tercer acusado, Vicente Carrillo Fuentes, y ha sido bien recibida por sus abogados, aunque los futuros pasos legales siguen siendo inciertos. Los fiscales indicaron que siguen participando en las negociaciones para llegar a un acuerdo, pero se negaron a comentar si la eliminación de la pena de muerte podría dar lugar a acuerdos de culpabilidad.


Los casos, que se están desarrollando en el tribunal federal de Brooklyn, ponen de relieve la importancia de los famosos cárteles de la droga mexicanos, ya que Zambada y Caro Quintero están vinculados a los cárteles de Sinaloa y Guadalajara, respectivamente. Zambada, un estratega clave y presunto instigador de la violencia, fue capturado en Texas el año pasado tras evadir a las autoridades durante años, mientras que Caro Quintero es conocido por orquestar el asesinato en 1985 del agente de la DEA Enrique «Kiki» Camarena. Sus juicios se hacen eco de la reciente condena de Joaquín «El Chapo» Guzmán y subrayan el esfuerzo continuo de Estados Unidos por desmantelar las poderosas organizaciones de narcotráfico.