El Día de Acción de Gracias es un momento para la familia, la tradición y la comida deliciosa, y las familias latinas pueden hacerlo festivo y saludable. Comience el día con una caminata familiar o una fiesta de baile para que todos se muevan y establezca un tono positivo para el día.

En la cocina, sustituya algunos ingredientes por versiones más saludables de los platos clásicos: pruebe a usar aceite de oliva en los tamales en lugar de manteca, marine el pavo con cítricos frescos o cubra las verduras asadas con una sabrosa salsa. Las ensaladas ligeras, como la ensalada mexicana con jícama y pepino, también son un excelente complemento.
Comer con conciencia es la clave: anime a todos a comer más despacio, saborear los sabores y escuchar a su cuerpo. Hidrátate con refrescantes infusiones de agua o tés de hierbas, y haz de la hora de la comida una experiencia que fomente los lazos familiares involucrando a toda la familia en la preparación de los platos. Empieza nuevas tradiciones, como compartir en la mesa aquello por lo que estás agradecido, y céntrate en la conexión y la gratitud más que en los excesos. Al combinar opciones saludables con sabores culturales, las familias latinas pueden disfrutar de un Día de Acción de Gracias que nutre tanto el cuerpo como el alma.