Los resultados preliminares de las elecciones presidenciales de Honduras muestran un empate técnico entre los candidatos conservadores Nasry «Tito» Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con aproximadamente el 55 % de los votos escrutados. Asfura obtuvo el 40 % de los votos, frente al 39,78 % de Nasralla, mientras que la candidata de LIBRE, Rixi Moncada, quedó rezagada con un 19,18 %.
La reñida carrera se desarrolló pocos días después de que el expresidente de Estados Unidos Donald Trump respaldara a Asfura y se comprometiera a indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, una medida que suscitó controversia, pero que pareció tener poco efecto en los votantes. Ambos candidatos principales instaron a la cautela mientras continuaba el recuento, y Nasralla expresó su confianza en que los recuentos restantes le favorecerían.
Los últimos días de la campaña estuvieron marcados por acusaciones de manipulación electoral, con Moncada negándose a aceptar los recuentos preliminares y advirtiendo a sus seguidores que se mantuvieran alerta. A pesar de las mejoras en materia de seguridad y empleo bajo la presidencia de Xiomara Castro, los votantes seguían preocupados por la delincuencia y las limitadas oportunidades laborales. Dado que Honduras también eligió un nuevo Congreso y funcionarios locales, persistía la incertidumbre sobre si todos los candidatos respetarían los resultados finales en unas elecciones ensombrecidas por la tensión política y el escrutinio internacional.
