Colombia anunció que reanudará la fumigación de cultivos de coca con drones ante la producción récord de cocaína y la creciente presión de Estados Unidos. El país suspendió la fumigación aérea en 2015 después de que la Organización Mundial de la Salud clasificara el glifosato, el herbicida utilizado, como probable carcinógeno.
El ministro de Justicia, Andrés Idárraga, dijo que el programa de drones, aprobado por el Gobierno y que comenzará esta semana, se centrará en las zonas donde los grupos armados obligan a los campesinos a cultivar coca, al tiempo que garantizará la seguridad de las fuerzas de seguridad y limitará el daño medioambiental.
Las autoridades afirman que el cultivo de coca ha aumentado desde que se detuvo la fumigación aérea, alcanzando unas 261 000 hectáreas en 2024, casi el doble que en 2016. Los drones operarán cerca del suelo para evitar contaminar las fuentes de agua y los cultivos legales, y cada uno de ellos será capaz de erradicar aproximadamente una hectárea cada 30 minutos. El Gobierno del presidente Gustavo Petro, que inicialmente se oponía a la erradicación forzosa, ha adoptado una postura más dura este año ante el aumento de la violencia rebelde financiada por el narcotráfico, incluso cuando se intensifican las tensiones con Washington por las acusaciones de que Colombia no está haciendo lo suficiente para frenar la producción de cocaína.
