Ana Corina Sosa aceptó el Premio Nobel de la Paz en Oslo en nombre de su madre, la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien se encuentra escondida desde su breve detención en enero. En un discurso escrito por Machado, Sosa dijo que la lucha de Venezuela muestra al mundo que «debemos estar dispuestos a luchar por la libertad», y añadió que su madre sigue comprometida con un futuro democrático.

El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, elogió el valor de Machado y confirmó que se encontraba a salvo, aunque no pudo asistir. Destacados líderes latinoamericanos estuvieron presentes en una muestra de solidaridad, ya que el premio a Machado reconoció sus esfuerzos por desafiar el régimen cada vez más autoritario del presidente Nicolás Maduro.
La ausencia de Machado se produce tras años de represión en Venezuela, incluida su descalificación de la carrera presidencial de 2024 y la persecución de figuras de la oposición. En su mensaje, compartido en una grabación de audio, expresó su gratitud a quienes la ayudaron a llegar a Noruega y destacó que el premio pertenece a todos los venezolanos. Durante la ceremonia, Sosa rindió homenaje a los partidarios de su causa en todo el mundo y reiteró la convicción de su madre de que la democracia requiere una resistencia implacable. Frydnes se hizo eco de ese sentimiento e instó a Maduro a aceptar los resultados de las elecciones y a dimitir, situando a Machado entre los galardonados anteriores que no pudieron asistir debido al encarcelamiento o la persecución política.