Colombia anunció el jueves que impondrá un arancel del 30 % a un grupo de productos ecuatorianos y suspenderá las exportaciones de electricidad a Ecuador, en represalia por los aranceles similares anunciados un día antes por el Gobierno del presidente Daniel Noboa.
La disputa se produce tras las críticas públicas de Noboa por el déficit comercial de 850 millones de dólares con Colombia y las quejas por la limitada cooperación en la seguridad de su frontera común, un centro neurálgico para los grupos criminales y el tráfico de drogas.

Las autoridades colombianas se mostraron sorprendidas por la medida unilateral de Ecuador y subrayaron que la cooperación bilateral sigue activa a través de los canales comerciales, de seguridad y de lucha contra el narcotráfico. Los nuevos aranceles afectan a 20 productos ecuatorianos por valor de unos 250 millones de dólares, con posibilidad de ampliación, aunque Colombia ha afirmado que las medidas son temporales y están abiertas a negociación. Los líderes empresariales de ambos países advirtieron de las consecuencias económicas, mientras que el Ministerio de Energía de Colombia calificó la suspensión de las ventas de electricidad como una medida de protección de la seguridad energética nacional, a pesar de haber suministrado la mayor parte de las exportaciones de energía de Ecuador durante su crisis energética de 2024.