CARACAS, Venezuela — El presidente Donald Trump dijo el martes que Venezuela proporcionaría a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, y prometió que los ingresos «beneficiarían a los pueblos» de ambos países. La Casa Blanca tiene previsto reunirse el viernes con ejecutivos de las principales compañías petroleras estadounidenses, entre ellas Exxon, Chevron y ConocoPhillips, mientras el Gobierno presiona para abrir el atribulado sector petrolero venezolano a la inversión estadounidense.

El anuncio se produjo en medio de un aumento de las tensiones tras una operación militar estadounidense que capturó al presidente Nicolás Maduro y lo trasladó a Estados Unidos para que se enfrente a cargos por narcotráfico. Las autoridades venezolanas afirmaron que al menos 24 agentes de seguridad murieron en la redada, mientras que Cuba confirmó la muerte de 32 cubanos destinados en Venezuela. La presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, rechazó las advertencias de Trump de que podría sufrir consecuencias si no alinea el país con los intereses estadounidenses, afirmando que su destino «lo decide Dios, no las amenazas».
Con el petróleo cotizando a cerca de 56 dólares el barril, la transferencia propuesta podría alcanzar un valor de hasta 2800 millones de dólares, aunque siguen existiendo dudas sobre la capacidad de Venezuela para cumplir con el acuerdo en medio de la inestabilidad política y la reacción internacional. Las encuestas muestran que los estadounidenses están divididos sobre la operación, mientras que los líderes mundiales advierten que la medida podría indicar un cambio más amplio hacia una política exterior estadounidense más agresiva.