LA HABANA — Dos buques de la Marina mexicana con más de 800 toneladas de alimentos y artículos de higiene arribaron el jueves a Cuba, brindando alivio en medio de una aguda crisis energética. La llegada ocurre dos semanas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con imponer aranceles a los países que suministren petróleo a la isla, lo que ha provocado racionamientos y severas interrupciones.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó las medidas como un “bloqueo energético” que afecta el transporte, los hospitales, las escuelas, el turismo y la producción de alimentos. Aerolíneas han sido advertidas sobre la escasez de combustible, mientras Air Canada suspendió vuelos y otras compañías ajustaron rutas, golpeando aún más al frágil sector turístico.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, anunció que se enviará más ayuda, incluidas 1.500 toneladas de frijoles y leche en polvo, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para reanudar los envíos de petróleo. México ya había suspendido exportaciones de crudo a Cuba este año, y los suministros desde Venezuela también se detuvieron tras acciones de Estados Unidos en ese país. Rusia evitó pronunciarse sobre una posible asistencia. En la isla persisten los apagones, se han reducido los horarios bancarios y la venta de combustible está limitada. Las autoridades cubanas afirman que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses ha costado miles de millones de dólares, profundizando la incertidumbre entre la población.