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Canadá anunció el envío de 8 millones de dólares canadienses (6,7 millones de dólares estadounidenses) en ayuda alimentaria a Cuba, que atraviesa una grave crisis de combustible tras la reducción de envíos de petróleo en medio de presiones de Estados Unidos. La ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, afirmó que la decisión responde a razones humanitarias y no fue consultada con Washington.

Los fondos se canalizarán a través de agencias de la ONU y no del gobierno cubano. Desde hace más de un año, Global Affairs Canada advierte sobre escasez generalizada de alimentos, medicinas y combustible en la isla.

La situación se agravó tras la suspensión de suministros de crudo desde Venezuela y México, en un contexto de mayor endurecimiento del embargo estadounidense bajo el presidente Donald Trump. La escasez ha provocado cancelaciones de vuelos, afectaciones al turismo —sector clave con fuerte inversión canadiense— y apagones severos. México también envió recientemente más de 1.100 toneladas de alimentos por vía marítima, sumándose a cargamentos previos, mientras continúan las gestiones diplomáticas para reactivar el suministro de petróleo. Cuba, que produce apenas el 40% del combustible que consume, enfrenta una crisis económica profundizada por las sanciones y la falta de apoyo efectivo de aliados como Rusia y China.