Los ataques con drones llevados a cabo por fuerzas de seguridad haitianas y contratistas privados han causado al menos 1.243 muertos y 738 heridos entre marzo de 2025 y enero de 2026, según un informe de Human Rights Watch. Entre los fallecidos había 17 niños y 43 adultos que no se cree que estuvieran vinculados a grupos criminales, mientras que al menos 49 de los heridos serían civiles. El ataque más letal dejó 57 muertos. El grupo de derechos humanos señaló que los ataques con drones armados en la capital, Port-au-Prince—donde las pandillas controlan cerca del 90% de la ciudad—han aumentado significativamente en los últimos meses, con 57 ataques reportados entre noviembre y finales de enero, casi el doble de los registrados entre agosto y octubre.

Human Rights Watch indicó que videos analizados muestran drones cuadricópteros lanzando explosivos contra vehículos y grupos de personas, algunos de ellos armados pero que no parecían representar una amenaza inmediata. Un ataque ocurrido el 20 de septiembre de 2025 en el barrio Simon Pele mató a nueve personas, incluidos tres niños. La organización advirtió que muchos de estos ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales ilegales y pidió a las autoridades haitianas controlar a las fuerzas de seguridad y garantizar la rendición de cuentas. Críticos, incluido el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, también han cuestionado la legalidad y proporcionalidad de la campaña con drones mientras Haití intenta contener la violencia generalizada de las pandillas.