En Colombia, el impacto del conflicto armado sobre la población civil alcanzó en 2025 su peor nivel en una década, según un informe anual del Comité Internacional de la Cruz Roja. La organización informó que el número de personas desplazadas por los enfrentamientos entre grupos criminales, guerrillas y el Estado se duplicó, llegando a 235,000. Además, casi se duplicaron los confinamientos impuestos por grupos armados en pueblos y zonas rurales. Aunque el acuerdo de paz de 2016 con las FARC redujo inicialmente la violencia, la situación de seguridad se ha deteriorado nuevamente en muchas regiones del país.

El gobierno del presidente Gustavo Petro ha intentado disminuir la violencia mediante diálogos de paz y ceses al fuego con grupos armados, pero críticos aseguran que estas organizaciones han aprovechado las treguas para fortalecerse y expandir su control. También ha aumentado la violencia política y los ataques contra defensores de derechos humanos. La Cruz Roja reportó que 965 personas murieron o resultaron heridas por minas, drones y otros explosivos en 2025, un aumento del 33% respecto al año anterior, y pidió a todas las partes respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil.