PUERTO ESPAÑA, Trinidad — Trinidad y Tobago anunció el lunes que permitirá al ejército estadounidense utilizar sus aeropuertos en las próximas semanas, alegando necesidades logísticas como el reabastecimiento de suministros y la rotación de personal, ante el aumento de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela.
La medida se produce tras la instalación de un sistema de radar estadounidense en un aeropuerto de Tobago, que según el Gobierno tiene como objetivo combatir la delincuencia local y no facilitar ataques contra otros países. La nación insular se encuentra a solo siete millas de Venezuela y cuenta con dos aeropuertos principales en Trinidad y Tobago.
Venezuela reaccionó rápidamente, y la vicepresidenta Delcy Rodríguez canceló las negociaciones sobre el suministro de gas y acusó a Trinidad y Tobago de ayudar a las acciones militares estadounidenses, incluida la incautación de un petrolero, que calificó de acto de piratería. La primera ministra Kamla Persad-Bissessar desestimó las acusaciones como propaganda falsa, afirmando que su país mantiene relaciones pacíficas con el pueblo venezolano y no depende de Venezuela para el suministro de gas natural. Sin embargo, figuras de la oposición criticaron la decisión del Gobierno, advirtiendo que corre el riesgo de verse más involucrado en las operaciones militares de Estados Unidos, ya que Washington aumenta la presión sobre el presidente venezolano Nicolás Maduro, una campaña que ya ha sido objeto de escrutinio por parte de los legisladores estadounidenses.
