Trinidad and Tobago ha declarado un nuevo estado de emergencia, apenas un mes después de que terminara el anterior, mientras las autoridades enfrentan una persistente ola de violencia. La primera ministra Kamla Persad-Bissessar señaló que amenazas creíbles contra las fuerzas del orden y continuos tiroteos entre pandillas motivaron la decisión, que permite arrestos y registros sin orden judicial. El país ha pasado cerca de 10 de los últimos 14 meses bajo medidas de emergencia. No se ha anunciado un toque de queda, pero la medida puede durar hasta 15 días y extenderse si es necesario.

La nación caribeña ha registrado 63 homicidios en lo que va del año, casi igualando la cifra del mismo período en 2025. Líderes del sector empresarial, incluido Reginald Mac Lean, de la Asociación de Hoteles y Turismo de Tobago, advirtieron que la medida podría afectar negativamente al turismo. Mientras tanto, la líder opositora Pennelope Beckles criticó al gobierno, acusándolo de recurrir a medidas autoritarias en lugar de aplicar soluciones estructurales y sostenibles contra la criminalidad.