El 20 de mayo de 1902, Cuba obtuvo oficialmente su independencia tras décadas de guerras contra España, iniciadas con el “Grito de Yara” en 1868. Sin embargo, la fecha sigue siendo polémica porque estuvo ligada a la Enmienda Platt, un acuerdo que permitió a Estados Unidos intervenir en asuntos cubanos y establecer bases navales en la isla.
Para el gobierno socialista cubano, esta independencia estuvo marcada por la influencia estadounidense y no representa una verdadera soberanía nacional.
Mientras el gobierno de Miguel Díaz-Canel considera el 20 de mayo un símbolo de intervención y frustración, sectores del exilio cubano y opositores al régimen sí lo celebran como un día de libertad. En contraste, Cuba reconoce como su verdadera independencia el 1 de enero de 1959, fecha del triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro que derrocó a Fulgencio Batista. La disputa refleja las profundas divisiones políticas e históricas que aún rodean la identidad nacional cubana.
