Skip to main content

La visita de dos días del primer ministro canadiense, Mark Carney, a México se centró en la diversificación de las rutas comerciales y la protección del T-MEC ante las inminentes amenazas arancelarias de EE. UU., con énfasis en mantener el vital acuerdo de libre comercio en el período previo a las negociaciones previstas para el próximo año. Los líderes discutieron el aumento del comercio bilateral a través de rutas marítimas para evitar la dependencia de EE. UU. y reforzar el comercio portuario entre Canadá y México en ambos océanos.

Esta iniciativa surge en medio de la preocupación por los recientes aranceles estadounidenses, incluidos los aranceles específicos para el sector del acero y el aluminio, que afectan a las economías de ambos países, y la necesidad de elaborar una estrategia colectiva contra esas presiones. La reunión también tuvo como objetivo mejorar las relaciones diplomáticas, especialmente después de los comentarios de algunos primeros ministros provinciales canadienses sobre la exclusión de México de los nuevos acuerdos comerciales de Estados Unidos, lo que molestó a México y provocó que se centrara la atención en la colaboración y los intereses mutuos.

Ambos países están interesados en ampliar el comercio bilateral en el marco del T-MEC, con México deseoso de atraer más inversiones canadienses y garantizar el cumplimiento de las leyes locales, en particular las regulaciones medioambientales que afectan al sector minero, donde predominan los inversores canadienses. Si bien Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de ambas naciones, estas reconocen la importancia de mantener su acuerdo trilateral, especialmente con la revisión de 2026 a la vuelta de la esquina. Carney y Sheinbaum están creando equipos para revisar el p